Decía el filósofo escocés, David Hume, que “el hombre es el mayor enemigo del hombre”. Hume falleció en agosto de 1776, pero 244 años después de su muerte, su frase se encuentra más viva que nunca, si tenemos en cuenta las imágenes de lo mal que lo estamos haciendo en la fase de inicio de la desescalada, pero no solo en Caudete, donde los jóvenes se van a la calle a pasear con sus amigos como si nada pasara, sino también en países como Italia, concretamente en Milán, donde su Alcalde, Giuseppe Sala, “muy enfadado por la salida en masa a tomar el aperitivo” (“Diario.es”) ha tenido que abroncar a sus cociudadanos y les ha dado un ultimátum “o las cosas cambian hoy, no mañana, o mañana estaré en el Palazzo Marino (sede del ayuntamiento) como de costumbre y tomaré medidas, cerraré los Navigli y cerraré la comida para llevar de los bares y restaurantes”.
Mi cabeza no logra entender cómo podemos ser capaces de hacerlo tan mal, de ser tan inconscientes y no entender que de nuestra acción depende el futuro de muchas personas. El COVID-19 no un videojuego. Es una realidad que estamos viviendo en nuestro país, y que como oía esta mañana a un investigador del CSIC, cuyo nombre, disculpar, pero no ha retenido mi cerebro, en el programa de “Al Rojo Vivo”, “todos los días se está estrellando un avión lleno de pasajeros”.
Era un experto de esos que hablan muy claro e intentaba con ese símil hacernos entender a la población que no es ninguna broma, que nos estamos jugando mucho, que está muriendo mucha gente y que en nuestras manos está proteger la vida de todos y todas.
Hoy debería ser un día de alegría, porque según han informado desde el Gobierno, el ministro de Sanidad, Salvador Illa, anunciará, esta tarde, a los entes autonómicos que provincias pasan a la fase 1, pero dicha alegría de dar un pasito más se ha visto truncada por las cifras que nos ha dado, en la rueda de prensa, el doctor Fernando Simón, las cuales han empeorado: “1.095 nuevos positivos y 229 fallecidos en las últimas 24 horas, de un total de 26.299 vidas pérdidas por culpa de COVID-19. Los contagiados diagnosticados por PCR suman 222.857 y 131.148 pacientes se han recuperado desde el inicio de la crisis sanitaria” (“El País. 15:15 horas).
Quizás hace unos meses en pleno revuelo independentista nadie hubiera pensado que llegaría un día en que un político, del ala derecha, pronunciaría la siguiente frase, “es algo que nunca pensaría tener que decir en mi vida política, pero me asombra decir que Torra ha sido más sensato”, refiriéndose a la solicitud de la Comunidad de Madrid para pasar a la fase 1. El autor de dicha frase es Francisco Igea, vicepresidente de la Junta de Castilla y León, y quien se disputo con Inés Arrimadas en el mes de marzo liderar el partido de Ciudadanos a nivel nNacional.
La solicitud de cambio de fase en la Comunidad de Madrid no se ha librado, como viene siendo habitual en la capital de España, de acaparar más de un titular por tratarse de un hecho, que podríamos adjetivar de “inaudito”. Ayer nos enteramos que la directora general de salud pública de la Comunidad de Madrid, Yolanda Fuentes, había presentado su dimisión por no estar de acuerdo con la decisión del Gobierno regional de solicitar el pase a la fase 1. Además la solicitud se entregó fuera de plazo, ya que el plazo para entregar era el miércoles, y encima sin firmar.
La Presidenta madrileña ha intentado quitarle hierro al asunto apuntado que “desde hace algunos días quería reorganizar el equipo porque el Covid-19 va a estar tiempo entre nosotros”, obviando un detalle importante en sus palabras, que a la doctora Fuentes no la ha cesado Ayuso, sino que la doctora ha dimitido por considerar que Madrid no está todavía preparada para pasar a la siguiente fase.
Algo me dice, conociendo a la señora Ayuso, que detrás de esa solicitud hay toda una estrategia política para señalar culpable al Gobierno de España. El gobierno madrileño es plenamente conscientes de que le van a decir que no, pero entonces la culpa de no avanzar y seguir teniendo la economía frenada no será suya, sino del “mando único” que no los ha dejado avanzar.
Ante estos hechos, como el de la Comunidad de Madrid, me reafirmo en la necesidad de ese llamado mando único que nos haga ver, si nosotros somos incapaces de ser realistas, que esa buena imagen que vemos al mirarnos en el espejo, tiene ojeras, unos kilos de más y demasiada tristeza, y por lo tanto no está tan sana como nosotros pensamos.
Mientras esperamos a conocer que provincias pasan a esa fase en la que bares y restaurantes podrán abrir sus terrazas al 50% de su capacidad, algunos Ayuntamiento como el de Villena “no cobrarán la tasa de terrazas hasta octubre” (“El Periodico”). En nuestro municipio, por el momento, porque en la web del M.I Ayuntamiento no he encontrado la información, no sabemos si llevarán a cabo esa misma iniciativa con la que, en palabras del primer edil villenense, Fulgencio Cerdán, se pretende “incentivar en la medida de nuestras posibilidades y ayudar al sector de la hostelería”.
Independientemente de dicha apertura a la vida en la calle, hay una cosa que todavía deberemos hacer en la fase 1 y que ha recordado el doctor Fernando Simón, “las franjas horarias se tendrán que seguir respetando”. El otro día era una duda que nos surgió en casa, si al pasar a la fase 1 ya no tendríamos esa limitación, y menos mal que el doctor Simón nos lo ha aclarado, aunque me da que algunos seguirán haciendo caso omiso a las mismas.
El objetivo de seguir respetando dichas franjas, según ha apuntado Fernando Simón, es “reducir los riesgos entre grupos más vulnerables. Hay que reducir los contactos entre posibles infectados y grupos vulnerables de forma que, sin castigar a los grupos vulnerables, se pueda garantizar una mejora en las condiciones de movilidad y de vida sin exponerles a un riesgo superior” (“Voz Populi”). Y recordaba que “la población tiene que entender que después de lo que hemos pasado no podemos permitir que unos pocos lo tiren todo por tierra”.
Si algo ha conseguido el bicho es que gente tan alejada sea capaz de llegar acuerdos, lo vimos antes de ayer en el Congreso de los Diputados, y lo hemos vuelto a ver en el día de hoy, con las organizaciones que representan a empresarios y los Sindicatos de los trabajadores que han llegado a un acuerdo con el Gobierno para prorrogar los ERTE hasta el 30 de junio.
Un acuerdo que según ha apuntado la ministra de Empleo, Yolanda Díaz, “es equilibrado, todos y todas cedemos pero vamos a caminar juntos. Los interlocutores sociales han sabido dejar sus diferencias para ponerse de acuerdo y salvar nuestro país en esta crisis”. Esperemos que sean ejemplo para los políticos en este camino de reconstrucción que tenemos por delante.
La crisis sanitaria nos está obligando a modificar nuestra forma de vida y nos está haciendo recuperar modos de vida de nuestras generaciones pasadas, esas que vivieron los años 50 de nuestro país. “Vuelven los autocines por el coronavirus” (“La Vanguardia”). En España, en estos momentos, aunque todavía cerrados hasta llegar a la fase 1, tenemos un autocine en Madrid, otro en Alicante, uno más en Valencia, otro en Getxo y uno en Gijón, pero teniendo en cuenta que todavía no tenemos una fecha exacta para saber cuándo podremos volver a disfrutar de la gran pantalla, en una sala de cine, es posible que aumente el número.
A la pregunta del periodista de “El Español”, Javier Zurro, “¿serán los autocines las salas que salvarán a la industria tras la crisis del coronavirus?”, algo nos dice que la respuesta puede ser afirmativa si cogemos como ejemplo Alemania o Corea donde las autoridades han visto en ellos una buena forma de ofrecer ocio en una situación como la que estamos viviendo, manteniendo el distanciamiento y las medidas de seguridad. Y es que como decía el científico Charles Darwin, “no es la especie más fuerte la que sobrevive, ni la más inteligente, sino la que responde mejor al cambio” y si algo tenemos claro es que el mañana nunca volverá a ser como el ayer.
Mi deseo de este viernes de tarde es que todos y todas tengamos cabeza, seamos responsables y no olvidemos que cuando salimos a la calle, en dicha salida no vamos solos, nos acecha el maldito bicho, ese que como dice Julen “juega tan bien al escondite que los bomberos no lo encuentran, mamá”. Y si finalmente el día 11 pasamos a la fase 1, que pongamos todo de nuestra parte para hacerlo un poco, bastante, mejor de lo que lo hemos hecho en la fase 0.
Caudete, 08/05/2020 17:20 horas del quincuagésimo quinto día de “Estado de Alarma”
