CECILIA SERRANO DIAZ COMPAÑERA DE AURELIO RUIZ ALCAZAR
Desde 1940 hasta el 2003 aproximadamente el Colegio llevó el nombre “Ruiz Alcazar y Serrano”. Aurelio Ruiz Alcazar fue su Director en 1934 y
Cecilia Serrano maestra hasta el 29 de
septiembre de 1936: son asesinados los dos junto a 12 caudetenos más. Los socialistas le cambiaron el nombre por el de “Gloria Fuertes” con el unico objetivo de que Caudete olvidara los hechos ocurrido en El Ventorrillo siguiendo las directrices del socialista Rodriguez Zapatero...
Sabían perfectamente lo
que hacían. La votación para el cambio de nombre del Colegio estuvieron manipuladas al no darse toda la información de Aurelio y Cecilia. Se conseguía de esta forma sutil olvidar el pasado. Olvidar nuestra historia. Olvidar a dos personas insignes dedicadas a la enseñanza y muy apreciadas y queridas.
Yo le llamo a esto un claro
ejemplo de atentado contra la Memoria Histórica. Noventa años después Aurelio y Cecilia merecen un recuerdo que no ocurrirá porque su
actual nombre Gloria Fuertes nada tiene
que ver con nuestro pasado. Por lo tanto, este cambio de nombre supone
una segunda muerte. La primera trágica y la segunda administrativa. A nadie que
le pase.
Fui alumno de este Colegio en 1961 con profesores como José
Puche Soriano y su hijo José Luis. Enfrente del Colegio estaban construyendo la Cooperativa San Isidro a
iniciativa del Alcalde Juan Revenga. Ramon Blanes era el constructor. Habían pasado solamente 23 años de lo ocurrido en El Ventorrillo. Resulta curioso como con un simple cambio
de nombre se desconecta un pueblo con su pasado.
Estos son los nombres de las compañera que matan junto a Cecilia Serrano:
Teresa Albalat Golf (Caudete/Albacete
1887 – Almansa/Albacete 1936) y Dolores
Albalat Golf (Caudete/Albacete 1896 – Almansa/Albacete
1936).
Carmen Pedrós Ruíz (Caudete/Albacete
1879 – Almansa/Albacete 1936) y Dolores
Pedrós Ruíz (Caudete/Albacete 1876 – Almansa/Albacete
1936).
Cecilia Serrano Díaz (Caudete/Albacete 1900 – Almansa/Albacete 1936). Maestra nacional.
Las cinco mujeres eran muy amigas.
Solteras. Profundamente religiosas. Asistían a Misa diariamente y rezaban todos
los días el Rosario. Miembros de la Adoración Nocturna. Colaboraban muy
activamente en las tareas de la Parroquia. Catequistas. Dedicadas especialmente
a socorrer a los pobres. Pertenecían a la congregación de San Vicente de Paul.
Ya avanzada la II República participaron en una manifestación en contra de la
retirada de los crucifijos de las escuelas.
Por todo lo dicho les tenían especial
inquina los frentepopulistas, los cuales no dejaron, tras el inicio de la
guerra, de acosarlas cuando se desplazaban por el pueblo, haciéndolas objeto de
burlas, insultos y amenazas. Definitivamente, a finales de septiembre de 1936,
el Comité frentepopulista de Caudete se decidió a actuar contra todas ellas el
mismo día y de forma coordinada.
A Cecilia Serrano la fueron a buscar a la
escuela cuando estaba dando clase, rogando ella que la dejaran ir a su casa a
cambiarse de ropa y a despedirse de su familia, a la cual dijo: «En el cielo nos veremos»;
por testimonios de uno de ellos se sabe que había ofrecido su vida a Dios por
salvar la de su tío que era sacerdote.
A Teresa Albalat la fueron a buscar a su
domicilio. Encontrándose junto con su hermana Dolores, ésta dijo que ella iba a
dónde fuera su hermana, por lo que el grupo de frentepopulistas allí presente decidió llevárselas a ambas.
A las hermanas Carmen y Dolores Pedrós las sacaron también de su casa. Todas fueron encerradas en el convento del Carmen, incautado y convertido en checa.
A las siete de la tarde del 29 de
Septiembre, fueron sacadas del convento, montadas en una camioneta y
trasladadas por un nutrido grupo de frentepopulistas a la denominada Venta de
la Encina, en el término municipal de Almansa, donde fueron repetidamente
violadas y sometidas a terribles mutilaciones y otras crueles torturas tras de
lo cual fueron rematadas a tiros.
Cecilia Serrano tenía 36 años. Teresa
Albalat, 49, y su hermana Dolores, 40. Carmen Pedrós tenía 57 años, y su
hermana Dolores, 60.
En 1939, tras el fin de la guerra, el ejército franquista investigó estos hechos y varios caudetanos fueron acusados de ser los autores. En varios consejos de guerra fueron fusilados por esta y otras causas en Almansa y Albacete. En la confesión de los aprehendidos se expone que varios cómplices pudieron salir de España. Uno de los autores también confesó que los cadáveres de algunas mujeres fueron profanados.
El fin de la Guerra Civil dio paso a las represalias
franquistas. Se tienen localizados un total de 216 nacidos o residentes en
Caudete que pasaron por las cárceles franquistas. De ellos, el número de
ejecutados en cumplimiento de sentencia fue muy elevado en Caudete, llegando a
las 54 víctimas. Entre ellas se encontraban dos alcaldes del Partido Socialista
Obrero Español (PSOE): Miguel Camarasa Valera y José Camarasa Valera.
Cumpliendo condena en prisión murieron otras diez personas. Casi todos murieron
en Almansa o Albacete.
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José Andrés Rojo Fernández, nieto de Vicente Rjo, nace en Bolivia en 1958. Es licenciado en sociología por la Universidad Complutense de Madrid. En 1990 empezó a colaborar como crítico literario en El País. Tuvo acceso a los archivos personales, a los numerosos cuadernos y anotaciones autobiográficas que el militar republicano redactó minuciosamente a lo largo de su vida en España y, como exiliado, en Francia, Bolivia y Buenos Aires donde sufre una gran decepción.
Ofrece a los lectores del libro publicado en
2006 “Vicente Rojo. Retrato de un general
republicano” en la
editorial "Tiempo de Memoria TusQuets Editores”, muestra un perfil humano
y profesional, alejado de tópicos y deformaciones que mereció el “XVIII Premio Comillas” de biografía,
autobiografía y memorias.
Vicente Rojo Lluch nace el 8 de
octubre de 1894 en Fuente La Higuera (Valencia) en una familia humilde. Cuando
las tropas franquistas se disponían a tomar Madrid en noviembre de 1936,
Vicente Rojo es nombrado Jefe de Estado Mayor de las Fuerzas militares
de la defensa y encargado de dirigir la resistencia de una ciudad que se daba
casi por perdida.
Madrid resistió y es a partir de
entonces cuando el papel de Rojo en el Ejecito Popular cobrará cada vez más
relevancia. En la portada del libro aparece Rojo en la Batalla del Ebro en
1938.
Su sobrino Rafael Rojo es asesinado en El Ventorrillo de forma cruel junto a trece caudetanos más. Entre ellos Aurelio Ruiz y Cecilia Serrano maestros de profesión. Rafael trabajada de fotógrafo con sus hermanas en la calle dedicada al héroe de Filipinas José Olivares. La muerte de Rafael en unas circunstancias de odio, venganza y ajuste de cuentas por el delito de ser buenas personas.... no le gustó al militar.
Antes habían quemado las iglesias
caudetanas, habían matado a los frailes Agustinos de El Palacio camino de
Fuente La Higuera y más tarde, en El Ventorrillo, asesinan a Rafael milicianos socialistas, comunistas y
anarquistas. El Militar Rojo no era
partidario de este desorden
No debió sentirse orgulloso con estos
hechos protagonizados por los de su bando, conocidos como rojos y organizados de forma anárquica y
rebelde que tenían atemorizados a todo un pueblo por sus ansias de
derramamiento de sangre. Muchos me dicen que llamó al Ayuntamiento y los puso firmes. Esa no
era la guerra que Rojo quería. Algo les dijo porque a partir de estas fechas muere
menos gente.
Su padre Isaac Rojo González había fallecido tres meses antes de nacer Vicente dejando a su esposa Dolores Lluch Domenech una pensión mensual de viudedad de 22,50 pesetas y tres trozos de tierra de labor. Un hogar humilde y campesino y una madre que acababa de parir a su sexto hijo.
Dice su nieto en un pasaje del libro
que “la primera frase que aprendió fue “Ave María purísima. Era como un
saludo o petición de venia. La empleaban todos, grandes, chicos, mujeres y
hombres, al traspasar el umbral de cualquier vivienda. La sencilla religiosidad
que aprendio de su madre, de su abnegado esfuerzo de todos los días y del
espíritu de sacrificio por el bien de los demás no lo abandono nunca y le
enseño a valorar el prestigio de las gentes sencillas cuando su vida no se
desvía del camino de la verdad, de la honorabilidad y del bien”.
No cabe duda que en Caudete, lejos del frente, ocurrieron hechos terribles en un ambiente de guerra. Quemar iglesias, matar a los frailes Agustinos y asesinar con crueldad a personas de bien, propietarias y de religión católica no se dio en otros pueblos con tanta saña. Han pasado 90 años y este artículo nos recuerda lo ocurrido un 29 de septiembre y a unos martines que nunca debieron sufrir el odio y la venganza injustificada.
EL VENTORRILLO Y LO QUE OCURRIDO
EL 29 SEPTIEMBRE.
Los restos de la edificación de "El Ventorrillo” (una venta pequeña donde no se pernoctaba, situada cerca de la Venta “La Encina” en el límite entre Villena y Almansa) todavía están presentes al lado de la A-31 como pavimentos, muros, restos cerámicos, tejas...
A nivel Nacional, la patrona de los funcionarios de la Administración Local es Santa Rita, festividad que se celebra el 22 de mayo. Simboliza la paciencia y la esperanza frente a la burocracia, la falta de recursos y los trámites difíciles. Muchos Ayuntamientos y Diputaciones suelen organizar actos de homenaje, misas o celebraciones para los trabajadores con 25 años de servicio en esta fecha
Los trabajadores del Ayuntamiento de mi pueblo se rigen por la festividad de San Miguel por lo que las oficinas Municipales hoy permaneceran cerradas al público.
No hace mucho se celebraba una misa y algún que otro acto para homenajear a San Miguel. Hasta el año 1991 asistía a la Misa toda la Corporación, costumbres que se han perdido.
En el actual Salón de Plenos (Casa de la Cultura), justo detrás de donde se sienta el Alcalde, está el Arcángel San Miguel intentando eliminar al diablo con su espada en alto, óleo de Pedro Torres Cotarelo y que estuvo siempre expuesto en la escalera del Ayuntamiento a la altura de la segunda planta presidiendo la Corporación caudetana.
Hoy, 29 de septiembre, día de San Miguel, patrón del Ayuntamiento de Caudete, los caudetanos tienen una enorme deuda con los Agustinos, con Aurelio Ruiz Alcázar, con Cecilia y muchos más cuyos nombres vienen recogidos más adelante en esta crónica
Restos de El Ventorrillo junto a la Autovia A-31
La "Asociación Amigos de la Historia Caudetana" colocó el año pasado una cruz metálica el 4 de septiembre a tan solo unos metros más arriba de El Ventoriillo que es donde los matan después de haber sido violadas, vejadas y mutiladas y haber abusado. En el Ventorrillo es donde beben y maltratan a estos catorce caudetano. Donde han puesto la cruz es donde los asesinan. Puede leerse:
"29-09-1936. AQUÍ PADECIERON MARTIRIO POR SU FE 7 CAUDE"TANOS Y 7 CAUDETANAS. IN MEMORIAN.
DESCANSEN EN PAZ"
VentaLa Encina.
Esta tragedia ocurrió hace hoy 90 años en unas condiciones que nunca debieron darse. El año 1936 las milicias de izquierdas se dedicaron a quemar las iglesias de Caudete: la de El Carmen, San Francisco, Santa Ana, Ermita Virgen de Gracia y Santa Catalina y a asesinar a personas inocentes sin juicio previo. El 5 de agosto matan en el término de Fuente La Higuera a los frailes de la Orden Los Agustinos que tenían la residencia en El Palacio.
Hoy no estan enterrados en el Cementerio de Caudete, en el Panteón de los P.P. Agustinos. Cuando pudieron se los llevan a Madrid a la Iglesial de estilo Bizantino "San Manuel y San Benito" construida entre 1902 y 1910 por el Arquiecto Fernando Arbós y Tremandi destinandose a residencia por los Padres y frailes Agustinos.
Eran 11 los frailes que residían en Caudete en el Palacio y 9 de ellos seran asesinados el 5 de agosto en Fuente La Higuera. Fueron sacados violentamente y encarcelados en el Convento de los Carmelitas. Durante 13 días estuvieron bien atendidos por varias familias que les proporcionaban ropa y comida.
¿Como mueren estos frailes que les prestaban tanta ayuda a los caudetanos?. Manuel LLovet era miliciano.Todo un personaje. Muere de viejo en el Asilo San Juan Evangelista. Todos los presos ....declararon a su favor. Estuvo poco tiempo en la cárcel. Una buena persona que estaba en el bando equivocado.
El día 5 de agosto sale de Onteniente una miliciana en una camioneta que llevaba instalada una ametralladora. En Caudete habían sacado al patio a los presos que estaban en el Sindicado para matarlos.
En ese momento llega LLovet y al ver el espectáculo, con su fusil encañona a la miliciana y en tono solemne les dice a sus paisanos: "Camaradas. No consintamos que se mate a nigún caudetano". La miliciana al verse acorralada y humillada sale del Sindicato y se dirige al Ayuntamiento.
Esta miliciana le pedirá al Alcalde José Camarasa Varela, "personal para asesinarlos". Camarasa les entrega a los Agustinos que no eran de Caudete. Este hecho le costará más tarde la condena. Atados con una cuerda bajan a los frailes al convento del Carmen el día 23 de julio. El 5 de agoston los asesinan en dirección a Fuente La Higuera.
Los Agustinos estuvieron en este sencillo Panteón hasta que se los llevaron a Madrid.
Esta miliciana ordena asesinar a una comunidad que todos los dias ponian una marmita y les daban de comer a los pobres. ¿Ese era el delito de estos frailes?. Estaban, entre otros, de cocinero Joaquin Gimenez Sánchez, el Tio Gato, padre de Paco el Gato, vecino de la calle Santa Barbara. También estaba en El Palacio Manuel Gil Perez, el Sacristan. Había que matar a la buena gente: los Agustinos el dia 5 de agosto y a catorce caudetanos el dia 29 de septiembre incluido Aurelio Ruiz Alcazar. Aquello no era una guerra. Era una venganza.
Otra anécdota de Manuel Llovet es que estando en La Cervecería oye que estan pegándoles tiros a las campanas de la Iglesia del Carmen. Eran villeneros que habían venido a llevarselas. Sale Llovet a la Plaza, encañona a los milicianos y les dice: "Anda. Tirar para Villena que alli teneis campanas más grandes". Así acabó la fiesta.
En otra ocasion me ocuparé de este miliciano con idiologia de izquierda pero con buenas entrañas que hizo tanto bien por Caudete. Murió de viejo habiendo declarado todos los presos a su favor. Un caso excepcional ....que merece ser recordado.
Los Agustinos estan hoy en la bella Iglesia de estilo bizantino "San Manuel y San Benito", en la calle Alcalá de Madrid. Estuvieron en el Cementerio de Caudete en el Panteón que vemos arriba vacio hasta aproximadamente el año el 2001
Volviendo a los hechos del 29 de septiembre de 1936 los milicianos sacan de las celdas del claustro de la Iglesia del Carmen a catorce personas (7 hombres y 7 mujeres) y por la carretera de Ocaña-Alicante (hoy A-31) los llevan a El Ventorrillo (término municipal del Almansa lindando con Caudete) donde horas más tarde los matan sin ningún tipo de contemplaciones. Alli es donde se ha colocado la Cruz.
En las celdas del Claustro de la Iglesia del Carmen había muchos presos. Eligen a estos catorce por ser propietarios relevantes y prominentes de Caudete y practicar la religión católica. También había presos en el Sindicato Católico Agrícola “El Progreso”, hoy Casa de la Cultura.
Se los llevan a El Ventorrillo en un camión pequeño. Alli violaron, vejaron y mutilaron a las mujeres en una orgía de alcohol, desenfreno, odio y sed de venganza. Es en la madrugada del día 30 de septiembre (a las 2:30 horas) cuando los asesinan dejándolos tirados por el suelo entre "El Ventorrillo” y Venta “La Encina”.
Un muchacho de 16 años de edad, Gabriel, fue testigo de aquella tragedia. Los milicianos habían oblidado a que les acompañaran los más jóvenes a los que les tocaba por su quinta irse a la Guerra para que aprendieran de ellos y se familiarizaran.... con la muerte.
El villenero José Vicente Arnedo Lázaro y Juan Arráez Cerdá, autores del libro "Defensa pasiva y Aeródromo militar de Caudete: 1936-1939", entrevistaron a una docena de caudetanos para escribir el libro. Uno de ellos, hermano menor de Gabriel, le contó a Vicente datos y anécdotas de la tragedia ocurrida en El Ventorrillo que las plasma en la página 144 del libro.
Desde el lugar del crimen y ya amaneciendo estos desalmados se bajan para el pueblo y celebran la gesta bebiendo en "La Cervecería. Algunos, a modo de trofeo, enseñaban ropa interior de las mujeres a las que habían violado antes de matarlas.
Uno de los asesinados era sobrino del General Vicente Rojo, Rafael Berenguer de profesión fotógrafo al que antes de matarlo lo dejan ciego porque, ante las terribles escenas que está presenciando les dice a sus asesinos "que no podía ver lo que estaban haciendo con las mujeres”. No está documentado, pero este militar, el más laureado de la “II República”, denunció aquel triste episodio de la Guerra Civil llamando a capítulo al Ayuntamiento.
VICENTE ROJO BERENGUER, GENERAL LAUREADO DELA II REPUBLICA
Que te maten a tu sobrino en semejantes condiciones le llevó a amenazar a los milicianos si no cambiaban de actitud. Lo cierto es que a partir de esa fecha todo indica que los ajustes de cuentas se redujeron.
Ninguno se merecía esta horrible muerte. Aurelio, como Cecilia, estaban en Caudete para enseñar a leer y a escribir a los caudetanos. Esta crónica la volveré a recordar al año que viene y hasta donde la salud me alcance para rememorar un trágico episodio que nunca debió ocurrir y que los que defienden la mal llamada Memoria Histórica nunca mentan estos hechos.
Muy al contrario: cambian el nombre del Colegio para que nos olvidemos de Celilia y Aurelio y los demás. Como si no hubiera ocurrido.
Hay muchas anecdotas de la Guerra en Caudete. Les contaré una muy entrañable. Bajaron los milicianos a la Fáfrica del Yute y se llevaron a una muchacha a la casa de la Cultura. Alli dilucidaron que hacer con ella. Uno dijo: "Ya lo sabeis, darle el paseo". Pero a esa chica se le aparecio un Ángel.
Uno de los allí presentes dijo: "De matarla nada. A esa me la llevo yo". La sacó por el patio de atrás donde vio que el manto de la Virgen tapaba un montón de patatas. Su Angel de la Guarda le dijo que se fuera a su casa. Como vivia en la calle El Angel le dijo que diera la vuelta para no pasar por las cuatro esquinas ....porque alli había mucho revuelo.
Cuando llegó a a su casa se puso a llorar. Recordó con mucho cariño a su salvador. No supo porqué la eligieron para matarla. Un caudetano la entrevistó un buen día que fue a su casa para otro menester. La confesión se la dió más tarde a su familia. La señora, ya mayor, contaba interesantes anécdotas de la guerra.
Buscaré un testaferro que el día que no pueda contar estas historias de gente con mucha categoría y entereza como Aurelio, Cecilia, Rafael ...y otros, todos los 29 de septiembre las publique.
Un claro ejemplo de "desmemoria histórica" de unos acontecimientos que no apareceran nunca en las páginas de un libro ni serán objeto de una Conferencia por parte de personas que no tenga miedo a contar nuestro pasado con el fin de que no vuelvan a ocurrir.
Ni podemos ni debemos olvidar nuestra historia. Dicen que el pueblo que olvida su pasado esta obligado a repetirlo. Observo con preocupación demasiada crispación en la sociedad, mucha apatia y violencia. El Estado no nos libra de unos okupas que tienen inmunidad para adueñarse de una propiedad privada. Esta situación actual no es nada saludable permitirla durante tanto tiempo.
Descansen en paz las buenas personas.
Y aún entiendo menos cómo no se aprovechó la excelente “Exposición Fotográfica" que se celebró, con motivo del 75 Aniversario” del Colegio, para haber ensalzado la insigne figura de su primer Director D. Aurelio Ruiz Alcázar por las circunstancias excepcionales que le tocó vivir.... ¡en contra de su voluntad!.
Dos meses antes había dado comienzo en España un absurdo enfrentamiento que se saldó con la lamentable pérdida de muchas personas inocentes de los dos bandos en litigio como consecuencia, la mayoría de las veces, del rencor, el odio, la envidia... más que por cuestiones ideológicas.
Hoy, 29 de septiembre, es una fecha de triste recuerdo para Caudete. Afortunadamente, el tiempo pasa, y los malos recuerdos se diluyen, pero no está de más recordar de vez en cuando hechos de nuestra historia como pueblo, aún cuando sean terribles, como es el caso.
Un día como hoy de hace 88 años, el 29 de septiembre de 1936, 7 mujeres y 7 hombres de Caudete fueron conducidos hasta cerca de La Encina, y allí fueron torturados, violadas ellas, y finalmente asesinados todos. Fue uno de los días más sangrientos de la historia de nuestro pueblo…
Después del fallido golpe de Estado en España, se produjeron distintas manifestaciones de violencia en todo el país. Tras quedar clara la división geográfica entre sublevados y los leales a la República, ambos bandos ejercieron la represión para asegurarse la fidelidad de su retaguardia.
La sublevada ciudad de Albacete fue reducida militarmente para la República el día 22, y el 23 empiezan las detenciones arbitrarias de caudetanos bajo la excusa de haberse adherido al golpe militar, a pesar de que en Caudete nadie se sublevó. También se organizaron sistemáticos saqueos e incendios de edificios y objetos religiosos.
El mismo día 23, un fraile agustino residente en Caudete es asesinado, y el resto de su Comunidad apresada. Como los detenidos excedían de la capacidad de las vacías instalaciones de la Guardia Civil, entonces situadas en la planta baja del Convento de San José, se ocuparon otras dependencias en el mismo edificio.
Las detenciones y muertes se suceden. Y muchos salvan la vida marchándose de Caudete o escondiéndose. Toda esta violencia es ejercida sobre personas de profesión religiosa católica, simpatizantes de los partidos políticos de la CEDA o Falange, o simplemente catequistas o maestros.
Estas detenciones fueron completamente ilegales, pues jamás se puso a disposición de la autoridad judicial o militar a los detenidos. No hubo juicios, ni el menor intento por dar una solución legal a las muchas detenciones arbitrarias.
La primera gran matanza en Caudete se produce el 5 de agosto de 1936, cuando los religiosos agustinos que se encontraban bajo custodia municipal fueron entregados para su asesinato en Fuente La Higuera a un grupo de milicianos republicanos.
El 24 de agosto siguiente, son otros 9 caudetanos los que son asesinados, esta vez en Los Alhorines, término municipal de Villena. Y la última ocurrió el 29 de septiembre, donde fueron 14 los asesinados: 7 mujeres y 7 hombres.
La prensa extranjera había informado de las muchas ejecuciones ilegales y las autoridades republicanas, necesitadas de apoyo y reconocimiento Internacional, ordenaron una mayor discreción.
Hasta abril de 1937 se siguió asesinando en Caudete, pero ya de manera menos manifiesta: sólo uno en cada ocasión. De Caudete se tienen localizados más de 60 asesinados entre el 21 de julio de 1936 y 6 de abril de 1937, aunque se estima que hubo más.
A partir de esa fecha, otros 71 nacidos o residentes en Caudete sufrieron extorsión económica y chantaje. Fueron “declarados enemigos del régimen [republicano] y comprendidos en el grupo de insurrectos” entre 1937 y 1938, y se les expropiaron todos sus bienes. No importó que más de la mitad hubieran sido asesinados en 1936.
Pero volviendo a la fatídica fecha que nos ocupa, esa última sesión de muertes en Caudete tuvo un gran impacto en la población, pues mujeres y hombres, jóvenes y mayores, fueron torturados hasta su muerte.
Los 14 asesinados el 29 de septiembre de 1936, por orden alfabético, fueron:
1.-Dolores Albalat Golf, nacida el 2 de junio de 1896, hija de Emigdio Albalat Navajas y Dolores Golf Fernández. Era la hermana pequeña de Teresa. Según relatos orales, en un principio a Dolores no la iban a detener, pero ella quiso voluntariamente acompañar a su hermana. Tenía 46 años y estaba soltera.
Tras recibir aviso, se personaron el agente judicial y un médico forense del Juzgado de Instrucción de Almansa para el levantamiento de los cuerpos. Siete cadáveres, todos varones, estaban en el lado derecho de la carretera, sentido Almansa, en diversas posiciones. A unos 25 metros, y en el mismo lugar, se encontraron los cadáveres de siete mujeres.
Todos los cadáveres presentaban varias heridas sangrantes de bala, de pistola y fusil, además de perdigones de escopeta en órganos no vitales, lo que sugiere que no se buscaba una muerte inmediata, antes de una o varias mortales. También en algunos se apreciaban contusiones por golpes producidos varios días anteriores a su muerte.
En su momento fueron reconocidos Aurelio Ruiz y Juan Martínez, por lo que las autoridades pensaron que el resto de fallecidos podrían ser también de Caudete, recabando auxilio a sus autoridades para la identificación, averiguación de los hechos y captura de los asesinos.
Se pudieron identificar todos los cadáveres salvo seis: Carmen y Dolores Pedrós, Antonio Puche y Salvador Sánchez lo fueron el 20 de noviembre, pero Cecilia y Emerenciana tuvieron que esperar hasta 1939, pero no se averiguó nada de los asesinos.
El 9 de octubre de 1936 el juez Antonio Peral García ordenaba la inscripción de estas muertes en el Registro Civil de Almansa. Todos aparecen como “fallecido en el km. 335, hect. 2 de la carretera Ocaña-Alicante el día 29 de septiembre [de 1936] a las 2,30 horas a consecuencia de disparos de armas de fuego”.
En 1939, tras el fin de la guerra, el Ejército franquista investigó estos hechos y varios caudetanos fueron acusados de ser los autores. En varios Consejos de Guerra, manifiestamente faltos de garantías, fueron fusilados por esta y otras causas en Almansa y Albacete.
En la confesión de los aprehendidos se expone que varios cómplices pudieron salir de España. Uno de los autores también confesó que los cadáveres de algunas mujeres fueron profanados.
El fin de la Guerra Civil dio paso a las represalias franquistas. Se tienen localizados un total de 216 nacidos o residentes en Caudete que pasaron por las cárceles franquistas.
De ellos, el número de ejecutados en cumplimiento de sentencia fue muy elevado en Caudete, llegando a las 54 víctimas. Entre ellas se encontraban dos Alcaldes del Partido Socialista Obrero Español (PSOE): Miguel Camarasa Valera y José Camarasa Valera. Cumpliendo condena en prisión murieron otras diez personas. Casi todos en Almansa o Albacete.
(El recuerdo de nuestra historia, pese a lo terrible que a veces sea, debe servir para aprender de nuestros errores, y evitar que nada parecido vuelva a suceder jamás).
DATOS DEL MINISTERIO DE EDUCACIÓN
La Escuela Nacional Graduada de Niños nº 2 fue inaugurada el 13 de noviembre de 1932. Se le dio el nombre de "Lorenzo Luzuriaga". Los primeros Directores fueron:
24-oct-1932 Director interino Faustino Antonio Maeso Sánchez.
-17-abril-1933 Director accidental Antonio Cano Más.
Respecto a los datos de Aurelio Ruiz Alcazar:
en las ACTAS DEL CONSEJO LOCAL DE PRIMERA ENSEÑANZA, con signatura de archivo L.244, figuran los siguientes datos:
*ACTA Nº37 Ordinaria, de 10 de febrero de 1934
Nombramiento según Orden Ministerial de 02/01/1934 Posesión Director Propietario de la Escuela Graduada “Lorenzo Luzuriaga” a D. Aurelio Ruiz Alcazar.
*ACTA Nº39 Ordinaria, de 23 de marzo de 1934. ENG nº1 Paracuellos de la Vega.
El Director del Colegio “Lorenzo Luzurriaga” solicita permiso urgente para traslado de familia y muebles de domicilio
*ACTA Nº48 Extraordinaria, de 24 de enero de 1935.
Posesión de los nuevos vocales del Consejo Local:
José Martí Herrero, Presidente, representante del Ayuntamiento.
Francisco Díaz Gil, Vicepresidente, padre de familia.
Aurelio Ruiz Alcázar, Secretario, maestro nacional.
Isabel Mª Golf Gil, Vicesecretaria, maestra nacional.
Manuel Carpena Esteve, Vocal, delegado Municipal de Sanidad.
Este Colegio pasó a denominarse "Grupo Escolar Ruíz Alcazar" en 1943, según consta en el acta de la JUNTA LOCAL DE PRIMERA ENSEÑANZA de 28 de enero de 1943. Mas tarde se añadiría "y Serrano".
(Datos facilitados por la Archivera Municipal Virtudes Navarro)
No tengo nada contra Gloria Fuertes. Todo lo contrario. Ella sería la primera que, de conocer la biografía de Aurelio, admitiría que fue un error cambiar de nombre el Colegio.
EL GENERAL VICENTE ROJO PUDO ESTAR EN CAUDETE A PEDIR CALMA ENTRE LAS IZQUIERDAS TRAS LA MUERTE DE SU SOBRINO RAFAEL BERENGUER, FOTÓGRAFO DE PROFESIÓN, AURELIO Y DOCE PERSONAS MAS.
Aqui tienen a su disposicion la Causa General de esta parte de la guerra que ocurrió en Caudete. Una guerra demasiado cruenta y absurda. Esperemos que nunca vuelva a ocurrir.
https://pares.mcu.es/ParesBusquedas20/catalogo/description/4600976
ALGUNAS IDEAS DE VICENTE ROJO SOBRE LA BANDERA
Ilustración de la cubierta del libro escrito por el nieto del General
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Les recomiendo la cancion escrita en 1973 por el cantautor Paxi Andion que lleva por título El Mestro. Se la dedico a Aurelio Ruiz y a Cecilia Serrano. La profesión de mestro fue en aquellos tiempos muy dificil. No había muchos medios económicos por parte del Estado. Hoy en dia los maestos están mejor considerados.








