viernes, 6 de marzo de 2020

Imágenes de la exposición "La Mujer y su papel en la industrial textil. Fábrica del Yute. Caudete 1921-1966"

     Anoche se llenó de mujeres la Sala de Exposiciones  "José Perez Gil"  para recordar su paso por la Fábrica del Yute que estuvo funcionando desde 1921, fecha en que se pone en marcha por los empresarios franceses  Buc y Sevestre, hasta su cierre en 1965. En tres turnos llegó a tener 500 trabajadores, la mayoría mujeres. Llevaban más de un año preparando esta exposición.

La exposición de 60 fotografías la han organizado entre la Asociación de Mujeres de Santa Barbara, la Concejalia de Cultura, la Archivera Municipal y el técnico en fotografía Juan Requena Olivares. Para el mes de mayo se tiene previsto realizar unas charlas sobre la historia de esta fábrica, su entorno social y el papel de la mujer. Sobre todo.... el desarrollo económico que supuso para Caudete.

    Salvando las distancias, un hecho parecido a la empresa Crisnova que, como hace un siglo, ha salvado la economía caudetana dando trabajo a más de 500 personas, entre empleos directos e indirectos. Si los que salvaron la situación entonces fueron unos franceses con el yute .... ahora han sido unos vascos con los envases de vidrio.
Pude comprobar que todas las señoras recordaban, emocionadas y con mucho cariño, su paso por la Fábrica del Yute. No hay más que ver las fotografías. Y es que no hay nada que proporcione más felicidad que tener un buen trabajo, fijo, bien remunerado y, sobre todo, unos jefes que respeten al trabajador.

    En 1958 vino de un pueblo de Cataluña, Suria, como técnico a dirigir la producción de sacos, José Quinquer, puesto en el que estuvo hasta el cierre en 1966. Sus hijos Luis, Jordi y Rosabel estuvieron presentes. Quinquer montaría más tarde una pequeña empresa textil hasta que el plástico enterró el yute y el esparto, materias primas con las que confeccionaban los sacos.

    Me decía una de las empleadas que después de trabajar ocho años se salio para casarse y recibió  5.000 pesetas, todo un capital entonces. Desde la puerta de la fábrica hasta la calle Atleta Antonio Amoros -hoy Corona de Aragón- se le conocía como "la senda" que era por donde accedían las trabajadoras. Muchos recuerdos ¡y buenos!, los que se vivieron anoche.

   Con referencia a esta fábrica, Jesús Sánchez Díaz nos cuenta en su "Historia de Caudete" que "los señores franceses levantaron una fábrica para trenzados e hilados de yute que dio ocupación fija a mas de doscientas personas y el bienestar aumento de forma impresionante...... 

     ....Prueba de ello fueron las fiestas de septiembre, barómetro de la situación económica caudetana, que contó con las Comparsas más numerosas que jamás se habían visto llamando al atención la de Moros Artilleros que pusieron un sello de distinción en los tradicionales festejos".





























































































jueves, 5 de marzo de 2020

Narciso Herrera Coronado, abuelo del Prior del Convento de S. José, el P. Alfonso Herrera, último soldado en salir de Filipinas. Lo hizo en 1901 en un barco americano rumbo a San Francisco.

Con motivo de la inauguración del Monumento a los Héroes de Baler que tuvo lugar el pasado 13 de enero en la Plaza del Conde del Valle Súchil, Barrio de Chamberí, que honra la gesta del destacamento de Baler en la isla de Luzón,  Alfonso Herrera escribió en una de sus maravillosas crónicas, con las que a diario nos deleita, que "el último que salió de Filipinas fue un oficial del Ejército español acompañado por un subalterno que, amparados en la oscuridad, en medio de una noche, se presentaron a bordo de un destructor americano en 1901"Esto es lo que nos cuenta el P. Alfonso:

"Este militar, ¡el último!, el Capitán Narciso Herrera Coronado, era mi abuelo que, junto con un soldado a sus órdenes, fueron, propiamente, los “ÚLTIMOS DE FILIPINAS”. 

    Habían pasado dos años desde que los valientes de Baler, sin rendir armas y rindiéndoseles honores por el ejército filipino, salieron del infierno que fue la resistencia de un asedio sin cuartel que se prolongaría durante 337 días, y fue entonces cuando  los últimos soldados patrios dejaron atrás, poniendo fin a un imperio donde, por espacio de cuatro siglos, no se ponía el sol.

      Y tuvo que ser, así, en medio de la noche, para que el sol no sintiera vergüenza cuando un grupo de indígenas les bajaron, a escondidas, desde la profundidad de la selva, hasta el puerto donde aquel militar, se presentó al Comandante del barco de guerra americano, en calidad de oficial del ejército español, solicitando asilo para él y para su subalterno. Lo que les fue concedido.

     No debieron ser malas personas ni él, Narciso Herrera Coronado, ni su soldado asistente, cuando un poblado de aborígenes les dio cobijo y defensa durante dos años contra las partidas de soldados tagalos que peinaban la selva  eliminando a cualquier soldado español que encontraran ocultos en la espesura de la selva.

Narciso Herrera Coronado
 
Y es que, como ocurriera en otros destacamentos, como el de Baler, la necesidad de avituallamiento les obligaba a salir en busca de él. Una vez no pudieron entrar y se vieron obligados a  introducirse en la selva donde no llegaron a conocer lo del armisticio y allí permanecieron hasta que fueron informados de la presencia de  un destructor americano anclado en un puerto.

En la nave americana fueron trasladados hasta San Francisco. Desde allí, en diligencias, hicieron el viaje de 8.000 kms  hasta Nueva York donde fueron embarcados para España.

A su llegada fueron recibidos por el Ministro de la Guerra que, al conocer el grado de formación universitaria del oficial llegado de Filipinas, le retuvo como su Secretario personal con el encargo de que pusiera orden en su despacho, un trabajo arduo porque, aquel despacho, era un pozo sin fondo donde venían cayendo los documentos y noticias llegadas desde las hundidas fronteras del que fuera gran imperio español hasta aquellos los años finales del siglo XIX.
    Narciso había cursado estudios de Teología y Filosofía y, a punto de recibir el Orden Sacerdotal, dio un paso atrás siendo reclutado, poco después, junto con su hermano Antonio, con el fin de mandarlos a ultramar en defensa de las colonias que atravesaban momentos de dificultad extrema. 

    Su hermano fue destinado a Cuba donde se casó con una cubana y sería el padre del Arzobispo de La Habana Ilustrísimo D. Antonio Herrera.

    Concluida satisfactoriamente su encomienda, solicitó ser licenciado.  El Ministro de la Guerra accedió y, tras ascenderle a Capitán del Ejército, le licenció, no sin antes nombrarle Capataz de Camineros de las Carreteras de Toledo.

    Narciso se casó con Amalia y tuvo nueve hijos (el quinto,  Galo, fue asesinado en guerra por el mero hecho de ser hermano del Alcalde de Oropesa). Murió hace 80 años, en Oropesa,  el 20 de noviembre de 1940.
    
 Curiosamente el cura del pueblo, Eduardo Martin Gallinar, fue íntimo amigo del caudetano el Carmelita Alberto Marco Alemán, de la familia conocida como “los Monjos”, que luego sería martirizado en Paracuellos del Jarama (24.11.1936).

      Nuestro paisano trabó amistad cuando Eduardo, que era el Prior de Convento de El Henar (Cuellar), asistió a unos ejercicios espirituales que dirigió a los curas de la zona.

     Con motivo de la segunda película para mejorar aquella de los años cuarenta, pretensión fallida a pesar del potencial económico que se invirtió, sólo hubo una escueta reseña en un informativo de una de las televisiones: “no fueron los últimos, todavía quedó uno.

        En realidad eran dos y un montón de españoles más abrazados por la tierra que defendían como suelo patrio y que a la postre dejó de ser española. Ni un nombre, ni los avatares que tuvieron que pasar hasta que volvieron a sus casas. Ni cómo concluyó la peripecia. ¡Nada! El anonimato más absoluto. Nadie se ha preocupado de indagar en le archivos del Ministerio de la Guerra”.

(Fuente: El cuaderno de familia escrito por mi abuelo Narciso Herrera Coronado donde plasmó toda la peripecia histórica que le tocó vivir, ha venido trasmitiéndose oralmente en familia, en mi familia. Desafortunadamente, aquel cuaderno desapareció, físicamente, en los primeros meses de la Guerra Civil española de 1936).
 

miércoles, 4 de marzo de 2020

Simpatizantes de VOX asistieron a la presentación del Coordinador de Vox en Villena José Ramón Romero.

    En el Restaurante La Salvadora tuvo lugar el pasado viernes la presentación oficial del Coordinador de Vox-Villena José Ramón Romero Rebolledo, acto que contó con la presencia de varios caudetanos.

    Al acto asistieron más de 100 personas así como dos Diputados Nacionales por Alicante: Manuel Maestre Varea, Teniente General del Ejercito del Aire  hoy en la Reserva y José Mª Sánchez García, Juez en excedencia y Catedrático de la Facultad de Derecho de Sevilla.

    También contaron con dos Diputadas en Cortes: la villenera Ana Mª Cerdán y Ana Vega que además es  Presidenta de VOX Alicante. José Ramon  Romero, Maestro de Escuela jubilado, presentó a su equipo de trabajo de cara a las próximas elecciones municipales

   Agradeció a los caudetanos que lo acompañaran a los que "animo a constituir VOX en Caudete"

    "Con nuestra asistencia a La Salvadora -manifestaba Manuel Albertos-  le devolvemos a José Ramón su presencia en Caudete el pasado año en un acto realizado en La Notaría, en Plena Campaña Electoral, al que asistió  Rafael Lomana".